En esta ocasión celebramos en Port Saplaya una jornada muy especial para todos los que formamos parte de la Fundación Oceãnica: el Oceanica Day 2025. Este encuentro, que ya se ha convertido en una tradición dentro de la fundación, reunió a la mayoría de nuestros integrantes en un ambiente lleno de energía, compañerismo y amor por el mar.
Desde primeras horas de la mañana, nuestras carpas instaladas junto al puerto se fueron llenando de compañer@s. Fue un día para conocernos mejor, compartir experiencias y dar la bienvenida a los nuevos miembros que se suman a esta gran familia oceãnica. Entre todos, repasamos los logros alcanzados durante el último año, las campañas de conservación y limpieza que hemos llevado a cabo, y los proyectos que nos han permitido seguir creciendo y consolidando nuestro compromiso con la protección del medio marino.
El Oceãnica Day también nos brindó la oportunidad de reflexionar sobre el camino que queremos seguir. A través de conversaciones, presentaciones y debates, marcamos los objetivos que guiarán nuestro trabajo en el próximo año, siempre con la misma ilusión que nos unió desde el principio: contribuir activamente a la conservación del entorno marino y a la concienciación ciudadana sobre la importancia de cuidar nuestros océanos.
Pero más allá de los proyectos y los planes de futuro, el encuentro fue, sobre todo, una celebración del espíritu que nos une. Pasamos un día lleno de momentos especiales, risas y anécdotas, disfrutando del privilegio de compartir un mismo propósito. Y como no podía ser de otra manera, la jornada culminó con una gran paella junto al mar, en la que brindamos por todo lo vivido y por lo que está por venir.
El Oceãnica Day 2025 fue mucho más que una reunión: fue una muestra del crecimiento, la cohesión y la pasión que definen a nuestra fundación. Gracias a todas las personas que forman parte de Oceãnica —voluntarios, investigadores, colaboradores y amigos— por hacer posible este proyecto y por mantener viva la esperanza de un futuro más azul.
Porque juntos, seguimos demostrando que cuando se cuida el mar, se cuida la vida.